Ver, sentir, Ortí

“De las hojas mojadas, de la tierra húmeda, brotaba entonces un aroma delicioso, y el agua de la lluvia recogida en el hueco de tu mano tenía el sabor de aquel aroma, siendo tal la sustancia de donde aquél emanaba, oscuro y penetrante, como el de un pétalo ajado de magnolia. Te parecía volver a una dulce costumbre desde lo extraño y distante.” Luis Cernuda 1

Dicen que la vista es probablemente el sentido más desarrollado del ser humano, seguido directamente por la audición.  Es curioso porque de cinco sentidos que tenemos, sólo estos dos pueden ser almacenados mediante fotografías o archivos de audio. Memoria sensitiva a la cual podemos acceder en cualquier momento, recuerdos encerrados directamente en formatos visuales o sonoros.

Vicente Orti TotemLos momentos que vivimos y recordamos, sin embargo, están formados por algo más que lo que vemos y escuchamos. Hay lugares o incluso situaciones que tienen un aroma propio e inimitable, caricias únicas y sabores ligados a personas. Sensaciones imposibles de reproducir y archivar.

Creo que toda persona que pasa por nuestra vida tiene un olor y un tacto asociado, un sabor diferente e inconfundible. Hay veces que dichas personas ya no forman parte de nuestro día a día, y es en ese momento cuando el olfato se transforma en Judas.

Rememorar recuerdos mediante fotografías resulta nostálgico, sí, pero volver a oler el aroma de ese momento exacto puede ser devastador. El olfato como el gran traidor de entre todos los sentidos. Cuando das con ese olor inequívoco es como si tuvieses un flashback y volvieses directamente a ese instante.

Vicente Ortí consigue que, nada más entremos a su exposición, nos reencontremos con nuestros sentimientos más primarios, como si retrocediésemos a los orígenes de nuestro propio ser. El olor a madera y piedra tallada nos abruma de modo que parece que estemos en el mismo taller. Las materias primas nos acogen y nos recuerdan lo más básico de la vida. La sensualidad y el erotismo es, literalmente, palpable en la sala. Instintos básicos universales pero muy personales, en eso está basada la obra de Ortí. Desde los tótems erectos hasta las vulvas talladas en piedra nos transportan a cada uno a nuestros propios momentos de intimidad.

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El primitivismo erótico de las esculturas nos recuerda de dónde venimos y aquello que vamos a ser siempre. Lo más curioso es que siendo sensaciones comunes a prácticamente todos los seres humanos, el conjunto de sensaciones percibidas mediante tacto, olfato y vista que invaden la sala nos puede transportar a un momento determinado de nuestra vida.

Ortí tiene esa capacidad de crear un archivo único y universal de lo sensual y lo erótico. Mediante formas más cercanas al mundo de la abstracción que de la figuración consigue crear un ambiente en el cual cada uno de nosotros podemos reencontrarnos con esos sentimientos escondidos y privados. A través de unos pocos sentidos volvemos a nuestro yo más primitivo. La dureza y suavidad de los tótems, la aspereza de las piedras talladas sin pulir, el contraste del metal frío con la madera. Ortí juega con nuestros sentidos, se convierte en el nuevo traidor y consigue transportarnos a momentos íntimos y personales. Ocasiones en las que las inseguridades desaparecen y nos exponemos completamente al otro. Vicente Ortí nos devuelve a  instantes que no han sido fotografiados, pero que podemos rememorar a través de otros sentidos ya que todos tienen su propio sello universal a la vez que propio.

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EXPOSICIÓN "VICENTE ORTÍ. EL INTÉRPRETE DE LA MATERIA"

Fundación Cultural Bancaja, Valencia

Hasta el 25 de febrero de 2018

Más info en el evento


1 Extracto de la poesía El Otoño, Luis Cernuda. Recogida en su “Poesía completa” Volumen I


Imagen destacada: s/t, Vicente Ortí, piedra

Imagen interior 1: Tótem, Vicente Ortí, madera

Imagen interior 2: Roturas, Vicente Ortí, piedra

Imagen interior 3: s/t, Vicente Ortí, piedra

Imágenes originales de la página web de Vicente Ortí

22. Valencia (ESP) Graduada en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia y estudiante a tiempo parcial de Historia del Arte por la UNED. Me apasiona el arte en todas sus formas, la innovación y cómo éste se relaciona con la sociedad, aportando nuevos valores al mundo en el que vivimos.

2 comentarios

  1. Amparo
    11 enero, 2018

    Cada relato tuyo me transporta al mundo del artista y me entran unas ganas tremendas de salir corriendo a ver la exposición!.Ojalá estuviera cerca para ir contigi hoy mismo.

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    1. Sara Gurrea
      11 enero, 2018

      Muchas gracias! La pena es que ya no esté la exposición la próxima vez que vengas, pero seguro que hay otra genial también! Un beso!

      Responder

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