Retwitteando relatos

Nos encontramos en un momento realmente complejo e incierto en el que más allá de las cuestiones obvias, he sido consciente por primera vez del nivel interpretativo del ser humano. Lo interpretamos todo y más todavía en estos momentos tan complejos en los que nos encontramos: desde las razones de nuestros vecinos a estar en la calle hasta datos, aparentemente objetivos, como deberían ser las encuestas del CIS. Más allá de interpretarlo en nuestro pensamiento, además lo exponemos públicamente a través del lenguaje, verbal y escrito, condicionando, queramos o no, de una cierta manera al que nos escucha o lee.

Sin ser plenamente consciente, eran este cúmulo de comentarios y libres interpretaciones los que me perturbaban a la hora de analizar el papel del ser y el objeto artístico en el mundo.

El ser humano es un ser cultural por naturaleza, nace inmerso ya en una cultura de la que hereda relatos de siglos pasados hasta la actualidad, condicionándolo sobre su forma de ver y estar en el mundo. Al igual que los comentarios de un determinado tweet pueden llegar a condicionarnos nuestra postura original respecto al mismo, los comentarios que se han hecho sobre el arte a lo largo de toda la historia nos condiciona sobre ella, y es nuestra cultura y circunstancias particulares las que nos postulan, de forma diferente, ante las mismas.

“La obra es hecha en efecto no dos veces, sino cien, mil veces, por todos aquellos a quienes interesa, que sacan un interés material o simbólico al leerla, al clasificarla, al descifrarla, al comentarla, al reproducirla, al criticarla, al combatirla, al conocerla, al poseerla” (Bourdieu, P., 1992)

El lenguaje y el concepto han estado siempre vinculados a la obra artística, pero no se refleja de una forma clara hasta la irrupción del denominado arte contemporáneo en el que el relato se superpone, en muchas ocasiones al propio objeto. ¿Es necesario leer para comprender? ¿No queda así, relegado, el arte a los grupos de intelectuales que pueden comprender las obras? ¿Podemos comprender las obras desde nuestra propia condición de meros espectadores?

En el momento en el que alguien se enfrenta por primera vez a las Señoritas de Avignon, se debe enfrentar por primera vez, cara a cara, a ese lastre cultural que lleva sobre sus espaldas, ya que es algo, que en el arte clásico, no tenía cabida. El cambio de la mirada, de la perspectiva e incluso del concepto. Es la primera ruptura con lo anterior, y la forma de ver de nuevo las obras de arte, siendo plenamente conscientes de nuestro ser cultural.

En este contexto de libre interpretación, siempre restringido por nuestra propia condición dentro de una determinada sociedad cultural, podemos comentar bajo nuestro propio juicio, desde lo que podemos considerar una obra de arte hasta el significado de un tweet. Goodman sostiene que no debemos plantearnos “qué es el arte”, sino “cuándo hay arte”. Somos nosotros mismos los que, bajo nuestra propia interpretación, hacemos ese juicio de valor. Es por lo tanto un proceso interno condicionado por las referencias externas culturales que llevamos intrínsecas en nuestro propio ser.

Es el proceso reflexivo propiciado por el lenguaje el que nos permite discernir sobre un elemento cuando nos enfrentamos a él y son esos procesos reflexivos los que han condicionado toda la historia del arte y que, de un modo rompedor, surgen en las obras creadas y discutidas desde las vanguardias hasta la actualidad, en las que finalmente se reconoce nuestro papel de espectador, más allá de como un simple consumidor, como un productor de arte en el momento mismo en el que comienza nuestra interpretación.


Imagen destacada: Vista de la exposición Painting and Scultpure II, MoMA Nueva York, Noviembre 20, 2004–Diciembre 31, 2005.


GOODMAN, N. (1978): Ways of Worldmaking. Versión castellana en Maneras de hacer mundos. Madrid, Visor, 1990.

BOURDIEU, P. (1992): Les règles de l'art. Genèse et structure du champ literaire. Versión castellana en Las reglas del arte. Génesis y estructura del campo literario. Barcelona, Anagrama, 1995.

1 reply to Retwitteando relatos

  1. Me parece muy interesante tu reflexión sobre todo lo referente a la mirada del arte y como nos haces tener otra visión sobre ella.Gracias Sara

    sobre todo,que me siento incapaz de expresar

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