Escondites Turrell

 “La penumbra parece mejor: más fácil de ver y de reconocer. De alguna manera lo vago y lo sombrío parece ser más fácil de contemplar y menos doloroso para los ojos que lo que es completamente claro e inequívoco.” Platón, La República (T.25.VI.2)

La vida es un constante ir y venir de un sitio a otro. Nos movemos entre espacios sin apenas darnos cuenta. Espacios que la mayoría del tiempo ya tenemos completamente asimilados y donde apenas prestamos atención a los pequeños detalles: la habitación, el cruce por el que pasas cada mañana para ir al trabajo, el ascensor a la oficina, las escaleras a clase, etc. Forman parte del automatismo de nuestro día a día.

Red Escape Sara GurreaSon lugares contaminados, según la ocasión, tanto de buenas como de malas sensaciones. Son espacios que nos ven constantemente, que están impregnados de nosotros y de la gente que nos rodea y nos cuida. Desgraciadamente, esto no siempre es así, en muchas ocasiones la rutina, los problemas o simplemente nuestra propia mente consiguen que esos espacios nos produzcan incomodidad y queramos huir para encontrar un nuevo sitio en el que poder alejarnos de los problemas y encontrar la tan ansiada estabilidad mental.

Pienso que todos tenemos ese lugar al que escapar cuando sentimos que nos estamos ahogando. Un lugar en el que nos creemos seguros y estamos solo nosotros mismos con nuestros pensamientos. Lugares que actúan como una clase de yoga, que nos transportan y nos dejan la mente en blanco, donde salimos de nosotros mismos para mirarnos desde fuera.

Espacios que puedes tener ya en mente o encuentras de casualidad en plena huída.  A veces, son simplemente ellos los que deciden encontrarte a ti sin tú tan siquiera buscarlos.

Esto es exactamente lo que ocurre con la obra de James Turrell, Porteville (2014), expuesta en el IVAM 1. Cuando crees que la exposición ya ha terminado, de repente te encuentras en un pasillo completamente oscuro guiado por la linterna de la guarda de la sala, al final del cual se encuentra un banco desde el que contemplar la obra. Cuando te quieres dar cuenta el rojo fluorescente te ha encandilado por completo. Resulta hipnótico, es imposible dejar de mirarlo. Ese espacio artificial creado por Turrell te absorbe por completo, la profundidad te invade y el rojo crea sentimientos encontrados. Es impresionante cómo, de un golpe de vista, la obra es capaz de dejarte la mente completamente en blanco. Sales de ti mismo para convertirte en tu propio espectador. Los problemas de fuera se evaporan, ahora mismo solo existes tú en ese lugar, nadie ni nada más. Y resulta inquietante y confuso. Llega un momento en el que te sientes totalmente desorientado y a la vez completamente en paz. Desnudas tu mente, te reencuentras con tu “yo” más profundo, una parte de ti que se te hace desconocida. Al final, la obra crea un rincón en el cual tú eres el personaje principal.

Porteville es exactamente la respuesta que buscamos, sin saberlo, cuando sentimos que el mundo nos aprisiona y lo único que queremos es encontrarnos a nosotros mismos. Porteville representa ese lago, ese muelle, esa habitación, esa playa o ese restaurante al que huimos cuando queremos un poco de paz. Ese lugar en el que nos abstraemos totalmente de todo y encontramos nuestro auténtico “yo”. En palabras de Turrell, “mirar a tu propia mirada, verte a ti mismo viendo”. Lo que en principio se trataba de una huida ahora es un reencuentro.

 


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1 Exposición «La Eclosión de la Abstracción», en el IVAM hasta el 16 de septiembre de 2018. Más info en el evento.


Imagen destacada: Porteville, James Turrell, 2004. Técnica mixta (luz fluorescente, pantallas fluorescentes, fibra óptica, lámparas, leds,…), 470 x 450 cm.

Imagen interior 1: Red Escape II, Sara Gurrea, 2017. Fotografía

Imagen interior 2: The Hazing, James Turrell, 2001. Técnica mixta (luz fluorescente, pantallas fluorescentes, fibra óptica, lámparas, leds,…).

2 replys to Escondites Turrell

  1. Estoy deseando poder entrar en ese tunel para percibir todo lo que tu has descrito tan bien.
    Tus reflexiones me llevan a reflexionar siempre positivamente.
    Gracias Sara.

    1. ¡Hasta septiembre de 2018 tienes tiempo para poder experimentar todo lo que transmite Turrell! Muchísimas gracias a ti por tus comentarios tan buenos!

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