Septiembre Calvo

Palimpsesto:

Del lat. palimpsestus, y este del gr. παλίμψηστος palímpsēstos.

1. m. Manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente.

SIn título-1997

Acaba septiembre, mes de cambios y nuevos comienzos por excelencia. De volver a casa o de hacer las maletas y empezar vida nueva; época de cajas, cinta de embalar y bolsas de basura amontonadas en la entrada. De cambiar el armario al de invierno y hacer limpieza en profundidad.

En medio de todo ese caos nos vamos encontrando con objetos, muchos de los cuales estaban hasta olvidados. Bajo el polvo descubrimos el recuerdo y es entonces cuando nos hallamos en esa disyuntiva de si tirarlo, dejarlo donde estaba o guardarlo en otro lugar.

Podemos limpiarlo un poco y volver a dejarlo en su sitio, donde dentro de un año volveremos a encontrarlo y hacernos la misma pregunta. Otra opción es cambiarlo de lugar. Hemos descubierto un recuerdo del cual no nos queremos separar ahora que hemos recuperado, por lo que le ofrecemos una nueva ubicación y aprovechamos el espacio que ha dejado para colocar otra cosa.

Una última opción sería deshacernos de él por los motivos que tengamos. El objetivo es que ese objeto ya no va a estar en nuestra casa nunca más y deje espacio para lo nuevo. ¿Dónde irá a parar? A la basura, probablemente. Donde puede que lo encuentre alguien y decida quedárselo para darle un nuevo uso. Alguien como Carmen Calvo.

Silencio-1995La artista valenciana recupera restos de la memoria de otros y de la sociedad, los recopila y nos los expone de distintas formas. La memoria del objeto sigue ahí en algún lugar, sin embargo ella le da un giro, hace protagonistas esas historias que ahora tienen múltiples lecturas, todas ellas igual de válidas.

Palimpsesto.

El término hace referencia a antiguos manuscritos donde se ha borrado el texto original para volver a escribir un nuevo texto, quedando la mayoría de las veces ciertas huellas del primero.

Carmen Calvo borra la historia del objeto, le escribe una nueva y la expone al mundo. Sin embargo, la memoria de la pieza sigue teniendo vida, su huella sigue existiendo y el espectador es capaz de verla e interpretarla. Un nuevo modo de palimpsesto. El objeto sigue vivo porque la memoria sigue viva. La artista nos hace retroceder al pasado, de un modo hasta teatral en muchos casos, reflexionar sobre lo vivido y a continuación volver al presente, como si de un flashback se tratase.

Volvamos otra vez a la habitación donde hemos encontrado el objeto que hemos decidido tirar a la basura. Carmen Calvo ya se lo habrá llevado y seguramente esté expuesto en algún museo. ¿Qué pasa, sin embargo, con el espacio que ese objeto, esa memoria, ha dejado en nuestra casa? Seguramente lo ocupemos con cualquier otro elemento con el que ocurrirá lo mismo en el futuro. El objeto olvidado deja una huella donde había estado y ahora es reemplazado por otro con el que acabará ocurriendo lo mismo. Acumulación de vacíos que cada vez nos llenan más.

En Silencio, 1995, las lápidas se acumulan unas sobre otras. Los recuerdos de esas personas se amontonan y dejan su huella también, construyen una historia.

Nuestras memorias crean nuestra historia, nuestro “yo” presente. Somos una acumulación de recuerdos. Incluso aquellos que creíamos más olvidados, como los objetos encontrados mientras hacíamos la limpieza, siguen estando ahí, en la sombra. Intentamos machacarlos con nuevas vivencias. Somos un palimpsesto viviente, manuscritos complejos formados por antiguos y nuevos recuerdos. De vez en cuando está bien echar la vista atrás, rescatar ciertos momentos o sensaciones, darles alguna vuelta, encontrarnos con nuestro viejo "yo" que nos dé fuerzas o ideas para seguir adelante. Pasado y presente conviven, se complementan y nos forman para tomar decisiones y seguir mirando hacia el futuro.


Imagen destacada: Yo no he hecho el mal (editada digitalmente), Carmen Calvo, 1998

Imagen 1: Sin título, Carmen Calvo, 1997

Imagen 2: Silencio, Carmen Calvo, 1995


Bibliografía

www.carmenalvo.es

Entrevista Carmen Calvo El País. 22/09/2014

Carmen Calvo. Museo Nacional de Arte Reina Sofía

Masdearte. Carmen Calvo y la ceremonia del objeto

 

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22. Valencia (ESP) Graduada en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia y estudiante a tiempo parcial de Historia del Arte por la UNED. Me apasiona el arte en todas sus formas, la innovación y cómo éste se relaciona con la sociedad, aportando nuevos valores al mundo en el que vivimos.

2 comentarios

  1. Amparo
    1 octubre, 2017

    Buenísima tu reflexion!!!!!
    Parece q lees las cabezas de los demás y explicas sus sentimientos.
    Bravo Sara !!!!!

    Responder
    1. Sara Gurrea
      1 octubre, 2017

      Muchisisimas gracias! La verdad que mi pretensión no es ni mucho menos leerle la mente a la gente, jeje, pero al final resulta que la mente humana no es tan compleja y no somos tan diferentes. Creo que todos tenemos en el fondo las mismas inquietudes, lo único que cambia es el modo en que las expresamos.
      Un saludo!

      Responder

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